“El poder de la memoria alienta el poder de la imaginación. Y esa es la base sobre la que tenemos que crear algo nuevo”. Akira Kurosawa

15 enero, 2021

Los mitos del terror I: Los orígenes

Me gustaría hablaros de los que, para mí, son los tres grandes mitos del cine de terror llegados en una época en la que los films de este género invadieron las salas y los hogares dejando una huella imborrable.

Pero, como no es algo que se pueda contar en pocas líneas, iniciaré una serie de entradas divididas en capítulos. Hoy comenzaremos por los orígenes.

Si nos referimos a los monstruos o personajes de terror más famosos, y hemos de elegir solamente unos pocos, seguro que los que a la mayoría nos vienen a la mente son el conde Drácula, el monstruo de Frankenstein, el hombre lobo, la momiaFu-Manchú, el hombre invisibleJack el destripador, el fantasma de la ópera o el Dr. Jekyll y Mr. Hyde. Obviamente omitiendo todos aquellos personajes modernos como pueden ser Freddy KruegerJason VoorheesNorman BatesHannibal LecterMichael MyersLeatherface, o Jigsaw.

Parte de la galería de monstruos clásicos

Pero es de esos primeros que he nombrado de los que a día de hoy más versiones, adaptaciones o secuelas se han hecho, y los que más campos abarcan, tales como cine y TV, literatura, cómics, juegos de rol, juguetes, disfraces y un sinfín de sectores más.

Son los clásicos del terror por antonomasia, y por más que Chucky, el muñeco diabólico, Ghostface, el asesino de la saga Scream o cualquier otro de los monstruos contemporáneos se hayan hecho un lugar entre los más conocidos y consumidos, nadie negará que los que fueron, son y serán los auténticos ancestrales, son sin duda los que nombré primero.

Pues bien, hay tres actores que han interpretado, y en muchos casos en más de una ocasión, a casi todos esos personajes clásicos.
Ellos son para mí los tres grandes del terror, los mitos indiscutibles que han hecho que muchos de estos personajes sean hoy lo que son y no hayan caído en el olvido. Estoy hablando de Bela LugosiBoris Karloff y Lon Chaney Jr.

Bela Lugosi, Boris Karloff y Lon Chaney Jr.

Luego llegaron otros, en ocasiones mejores, en otras peores y en otras con el mismo talento que estos tres, como pueden ser Vincent PriceChristopher LeeGlenn StrangeJohn Carradine o Peter Cushing; grandes entre los grandes, pero, aunque algunos de ellos hayan sido mejores actores, no reflejan lo que representan los tres que crearon las bases del género en el cine sonoro.

No fueron actores que sirvan como ejemplo de lo que significa interpretar, no son las mejores referencias en arte dramático y no llegaron a la gran pantalla para conseguir llenar una vitrina de premios al mejor actor.
No, no fue eso lo que hicieron. Lo que hicieron fue crear unos personajes, hacerlos suyos, imbuirlos de su propia personalidad haciendo que naciera un monstruo paralelo al original de sus respectivas novelas o leyendas populares. Fabricaron al Drácula del celuloide, que poco tiene que ver con el de Bram Stoker, pero que sigue siendo el que nos imaginamos cuando nos lo nombran; construyeron al monstruo de Frankenstein del cine, poco fiel al de Mary Shelley pero sin duda el que todos tenemos en mente; confeccionaron al hombre lobo de la gran pantalla, análogo al de los mitos y leyendas que se colocó por encima de éstas siendo el que todos proyectamos en nuestra cabeza cuando lo imaginamos.

Estos tres hombres, de vidas trágicas y difíciles, son los responsables de que los monstruos del cine sean tal y como los conocemos.

Lon Chaney sénior

Puesto que en este primer capítulo os hablo de los orígenes, cabe destacar que hay un cuarto mito que podría catalogarse como “el mito de los mitos del cine de terror”, que es anterior a los tres de los que os hablo (en fama y trayectoria, pero no en edad en todos los casos) y que, seguramente, fue una referencia para ellos. Por lo menos para Lon Chaney Jr. seguro que lo fue, porque hablo ni más ni menos que de su padre: Lon Chaney, “el hombre de las mil caras”, conocido así por su habilidad para encarnar cualquier tipo de papel y por su facilidad para el disfraz, para los cuales él mismo ideaba y elaboraba su maquillaje.

Os escribo un poco sobre él pero no lo incluyo entre los actores de los que os quiero hablar porque este actor pertenece a una generación anterior, la del cine mudo, y falleció en 1930, justo cuando la oleada de cine de terror sonoro comenzaba, dejando a sus espaldas, ya que era bastante reacio a las nuevas tecnologías, un solo film no mudo que produciría la Metro Goldwyn Mayer: “El Trío Fantástico (The unholy three, 1930)” del director Jack Conway, remake sonoro de su versión muda de 1925 del mismo título dirigida por Tod Browning y que también protagonizó Chaney.

Tras el estreno de la versión sonora, Lon Chaney firmó una declaración jurada donde decía que cinco de las voces de la película eran suyas: el ventrílocuo, la anciana, el muñeco, la joven y el loro, demostrando en su único film sonoro que sus grandes cualidades artísticas no eran únicamente de interpretación corporal y que, si hubiese sobrevivido al cine sonoro, muy probablemente hubiese cambiado la historia del cine tal y como la conocemos. Fue un maestro.

Jorobado de Notre Dame y Fantasma de la ópera de Chaney

Pero no necesitó de ese cine sonoro para dejar una huella imborrable. Chaney también dejó atrás muchos títulos mudos de terror en los que fue el pionero en crear, personalizar y eternizar al monstruo interpretado, a los cuales hizo suyos, sobre todo, gracias a sus maquillajes propios, logrando también que a día de hoy y por muchas versiones que se hayan hecho, los imaginemos todavía tal cual él los dio a luz, como pueden ser Quasimodo en "El jorobado de Notre Dame (1923)" o Erik en "El fantasma de la ópera (1925)" entre otros muchos.

Sobre la representación tan personal de sus personajes, Chaney afirmó en una entrevista a la revista “Movie:

Quería recordarle al público que incluso quienes se encuentran más abajo en la escala de humanidad pueden tener en su interior la capacidad de sacrificio. El pordiosero empequeñecido y deforme que vemos en las calles podría tener los más nobles ideales. La mayoría de mis papeles desde El jorobado de Notre Dame, como El Fantasma de la Ópera, He Who Gets Slapped, El trío fantástico, etc., han tenido incorporados el tema del sacrificio y la abnegación. Son estas historias las que quiero contar".

En 1957 Joseph Pevney dirigió una película biográfica de la vida de Lon Chaney titulada "El hombre de las mil caras (1957)” donde James Cagney daba vida a Chaney. Os la recomiendo encarecidamente.

Aquí podéis ver un tributo a Lon Chaney que he encontrado en Youtube.


Antes de que las compañías norteamericanas comenzaran su epopeya con los mitos del terror, el cine de miedo tuvo sus inicios, como todos los géneros, y quiero explicarlos brevemente:

En los años 20, el cine mudo, concretamente el europeo, fue el precursor del género, en gran medida gracias al expresionismo alemán, un estilo de hacer cine que debe su nombre al género expresionista en pintura y que se basaba en planos rodados mayoritariamente en interiores y que nos mostraba escenarios anormales: fondos pintados con colores chillones, arquitectura de extrañas formas cubistas, ventanas triangulares o trazos oblicuos que por lógica habían de ser de ángulos rectos. Si comparamos este estilo con lo que hoy podemos encontrar en nuestras pantallas, bajo mi punto de vista, el director Tim Burton debe al expresionismo alemán el peculiar modo de escenificar sus películas. Aprovecho y manifiesto, como ya he dicho varias veces, que sería muy apropiado si el señor Burton pensara en hacer un remake de “El retrato de Dorian Gray (1945)”.

Expresionismo alemán puro en "El gabinete del Dr. Caligari (1920)"

Max Schreck como Nosferatu
Este estilo trajo, entre otros, títulos como “
El Gabinete del Dr. Caligari (1920)”, probablemente el referente más claro en este estilo. Mas tardé evolucionó a uno más realista con una iluminación de más complejidad, escenarios naturales y exteriores más reales, siendo su máximo exponente, tal vez, la polémica y conocida obra “Nosferatu (1922)” que perdió un juicio en el que fue acusada de plagio por la viuda de Bram Stoker, el escritor de Drácula, ocasionando que muchas de sus copias acabaran en el fuego.

Estos son los inicios que más tarde dieron lugar a lo que conocemos como cine clásico de terror por parte de las productoras estadounidenses, de las que escribiré en el siguiente capítulo de "Los mitos del terror".

Os dejo una foto de algunas piezas que tengo en mi colección de estas películas que conforman el origen del cine de terror, aunque me faltan muchísimas, así como la película biográfica de Lon Chaney.
Algunas piezas de mi colección pertenecientes a los orígenes mudos del cine de terror y el biopic de Lon Chaney

Resto de capítulos de Los Mitos del Terror:
Cáp. II
Cáp. III y Cáp. IV

2 comentarios:

  1. Muy buen articulo. A mi personalmente me encanta el expresionismo alemán. Y ahora con mucha curiosidad de ver El hombre de las mil caras, que sabía de su existencia pero no de su trama

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    1. Muchas gracias.
      Pues espero que la disfrutes. La verdad es que es un buen acercamiento a la figura de Lon Chaney.
      Saludos.

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