“El poder de la memoria alienta el poder de la imaginación. Y esa es la base sobre la que tenemos que crear algo nuevo”. Akira Kurosawa

19 agosto, 2021

Polanski y Tate IV (y último): Rejas y sábanas


El mundo lloraba tras los brutales acontecimientos. Rápidamente avisaron a Roman Polanski del asesinato de su esposa, que regresó inmediatamente de Londres. El cadáver de Sharon Tate fue enterrado con el cuerpo de su hijo en sus brazos, cuyo nombre póstumo fue Paul Richard Polanski, en honor a los padres de ambos.

la lápida de Sharon y su hijo Paul Richard
Hollywood quedó conmocionada y aterrada. Todos los artistas que vivían en Beverly Hills temían ser la próxima víctima del misterioso asesino. Sacaron a sus hijos de la ciudad y contrataron seguridad privada. La paranoia se apoderó de ellos, sobre todo de los más cercanos a los Polanski, como fue el caso de Steve McQueen que, por miedo, no asistió al funeral de Tate, cosa que decepcionó profundamente a Polanski, y pasó meses sin despegarse de su pistola, la cual llevó encima durante el funeral de su amigo Jay Sebring.

McQueen y su inseparable arma
La jet set californiana necesitaba que el caso se resolviese pronto, pero Charles Manson debió limpiar muy bien las huellas, porque durante un tiempo la policía solo hizo que dar palos de ciego, sin saber por dónde empezar a investigar. La prensa y la masa social, amantes del sensacionalismo, empezaron a relacionar la película de Roman “Rosemary’s baby” (1968) con el crimen de Cielo Drive, apuntando a Polanski como sospechoso conspirador en la matanza.

 

El asesinato de Rosemary

Len
 LaBianca, ejecutivo de una cadena de supermercados, y su mujer Rosemary, vivían en el 3301 de Waverly Drive, en Beberly Hills, una dirección que Charles Manson escogió para perpetrar el siguiente crimen de La Familia, solo un día después de haber cometido el de Sharon Tate.

el matrimonio LeBianca

El 9 de agosto de 1969, Leslie Van Houten y Steve Grogan se sumaron a los cuatro miembros de La Familia que la noche anterior habían estado en Cielo Drive, además del propio Manson, que no estaba contento con el ruido de disparos que hicieron en casa de los Polanski y que se unió a ellos para decirles “cómo hacerlo bien” esta vez.

Charles Manson

Tras allanar la casa y reducir a sus dos habitantes, Manson se marchó, dejando claras instrucciones de cómo tenían que proceder para asesinar a la pareja. Tex mató al esposo clavándole una bayoneta cromada en la garganta y apuñalándolo 12 veces, dejando después grabada a cuchillo en su abdomen la palabra “War” (“Guerra”), mientras que Patricia Krenwinkel y Van Houten, armadas con cuchillos de cocina, asestaron a la esposa un total de 41 puñaladas con las que le dieron muerte. No contenta con esto, Krenwinkel acribilló con un tenedor de trinchar el cuerpo sin vida de Leno hasta 14 veces, dejándoselo incrustado en el vientre, para después dejar clavado un cuchillo de carnicero en su garganta.

la palabra "Guerra" grabada en el cuerpo de LeBianca

Mientras Tex Watson se duchaba en la misma casa de las víctimas, Krenwinkel escribió en las paredes con la sangre de la pareja las palabras “Rise” (“Alzamiento”) y “Death to pigs” ("Muerte a los cerdos”), así como en la puerta de la nevera trazó el título de la canción de The Beatles, “Helter Skelter”, aunque lo escribió mal, poniendo “Healter Skelter”.

mensajes escritos por los asesinos con la sangre de los LeBianca

Esa noche, Manson todavía tenía pensado que sus adeptos cometiesen otro crimen en la zona, el de un actor conocido suyo del que también pensaba que era un “cerdo”, pero, una vez que el líder dejó a sus seguidores en la puerta de la casa y se marchó, una apesadumbrada Linda Kasabian, que esa noche también hacía las veces de vigía y que tampoco participó en el asesinato de los LeBianca, tuvo un arrebato de conciencia por lo que sus compañeros habían hecho los dos últimos días y saboteó el crimen deliberadamente, llamando a la puerta equivocada y provocando que el grupo tuviese que salir huyendo, no sin que antes Susan Atkins defecase en la escalera de la vivienda.

Susan "Sadie" Atkins

El hecho de que la esposa de los LeBianca se llamase Rosemary, igual que la protagonista de la película de Roman Polanski, no ayudó a disipar las sospechas que el público y los medios habían puesto sobre el cineasta, que iban en aumento.

 

Sospechosos nada habituales

Si uno compara el argumento de la película “La semilla del diablo” con el crimen real, hay ciertas similitudes, si bien no son argumentos exactos. En ambos casos, la protagonista principal era una joven esposa embarazada y había una secta satánica que realizaba macabros rituales. Si a eso se le suma que, en la película, el esposo está implicado en el satanismo y deja a su mujer a merced de los sectarios, lo fácil era apuntar directamente a Polanski que, sospechosamente, a dos semanas de dar a luz su mujer, insistió en no estar en el país el día de la tragedia.

el matrimonio Polanski

Sin embargo, el promiscuo director y orgulloso polígamo reconocido, estaba profundamente enamorado de su esposa, pese a que los votos matrimoniales no supusiesen nada para él, y tras su muerte se pudo ver por primera vez a un Polanski derrotado y totalmente exento de la vis de frialdad que siempre le había caracterizado. Habían asesinado a su esposa y a su futuro hijo. Roman estaba hundido, pero quería saber quién fue el responsable.

Polanski recién llegado de Londres tras el crimen

Polanski decidió participar en un reportaje en la revista Life donde se mostraron fotos suyas en la escena del crimen en las que todavía podían verse unos restos de sangre seca en el suelo y otros de la palabra “Cerdo” en la puerta. El objetivo del director era concienciar a la gente y remover sus emociones para que, si alguien tenía una pista, ayudase en una investigación que no avanzaba. Pero logró el efecto opuesto, avivando todavía más la llama de que él era un psicópata y estaba detrás de lo ocurrido.

fotos de Polanski en la escena del crimen, publicadas por la revista Life

La policía, sin embargo, creyó al cineasta y le instó a sospechar de su círculo de amistades e incluso aceptó su ayuda cuando se ofreció a colaborar en la investigación como detective aficionado. Los sospechosos de Polanski eran dos de los amigos de la pareja: John Phillips y Bruce Lee.

John Phillips y Bruce Lee, sospechosos de Polanski

El primero, porque Roman sabía que se había enterado de sus recientes escarceos en Londres con la exesposa del músico y pensó que habría podido querer vengarse perpetrando el horrible crimen y acusando al director de ser un cerdo. La policía le proporcionó al viudo un kit del departamento de investigación científica para que buscase restos de sangre en el coche del cantante, cosa que hizo, pero sin encontrar pruebas que implicasen a Phillips, quedando este fuera de sospecha.

El segundo, Lee, se convirtió en sospechoso porque la policía le dijo al director que había una prueba en el escenario del crimen que la prensa desconocía: unas gafas graduadas que habían encontrado en el suelo. Curiosamente, unos días después del asesinato, Bruce Lee le confesó a Polanski que había perdido sus gafas. El director se ofreció a acompañar a su amigo a la óptica para hacerse unas nuevas, momento que aprovechó para enterarse de qué graduación tenía el actor y pasarle ese dato a la policía. Las dioptrías de Lee no coincidían con las de las gafas halladas en el escenario del crimen, quedando fuera de la lista de sospechosos.

las gafas encontradas en la escena del crímen de Cielo Drive

Finalmente, la sectaria Susan Atkins, que se encontraba presa por ser sospechosa del asesinato de Gary Hinman, cometido por La Familia unos meses antes, se fue de la lengua con su compañera de celda, admitiendo orgullosa haber sido partícipe en los crímenes de Beverly Hills, con lo que la policía pudo al fin perfilar unos sospechosos, acabando por arrestar a los miembros de La Familia, incluido su mentor, Charles Manson.

 

La caída de La Familia

Rápidamente, la Familia Manson se fue desestructurando, mientras sus miembros huían y se escondían, repartiéndose por la zona, pero la policía les dio caza uno por uno.

miembos de La Familia Manson dirigiéndose al juicio: Tex, Atkins, Krenwinkel y Van Houten

Susan Atkins, Tex Watson, Patricia Krenwinkel y Leslie Van Houten fueron condenados a cadena perpetua, mientras que la arrepentida Linda Kasabian, que había huido abandonado a La Familia (y a su propia hija, que dejó en manos de la secta), prestó declaración en contra de sus compañeros a cambio de inmunidad, lo cual, unido a que ella no formó parte activa en los asesinatos, la permitió recuperar a su hija e iniciar una nueva vida.

Linda Kasabian declarando en el juicio contra La Familia

Por último, Charles Manson fue sentenciado por conspiración y autor intelectual de los asesinatos, siendo condenado a la pena de muerte, sin embargo, antes de su ejecución, el estado de California abolió la pena de muerte, con lo que le conmutaron la condena por cadena perpetua.

Manson es arrestado por última vez en su vida

Durante la investigación, se hizo pública una lista de víctimas que Charles Manson tenía preparada, en la que se encontraban:

El baterista de The Beach Boys, Dennis Wilson, al que no le perdonó que plagiase su canción.

Un muchacho llamado Mike Love, un joven con el que Manson empezó una amistad pero que se apartó de él cuando vio su estilo de vida de excesos.

La actriz Elizabeth Taylor, para la que tenían planeado sacarle los ojos con un cuchillo al rojo vivo.

El actor Richard Burton, al que habían planificado castrar antes de matar.

El cantante Tom Jones, incluido en la lista por Susan Atkins, la cual era fan suya y cuyos planes eran obligarlo a tener sexo con ella a punta de cuchillo, para después degollarlo.

El actor y cantante Frank Sinatra, para el que tenían preparado colgarlo de un gancho para la carne y despellejarlo vivo.

Dennis Wilson, Mike Love, Elizabeth Taylor, Richard Burton, Tom Jones, y Frank Sinatra

En último lugar de la lista, estaba el actor Steve McQueen que, si bien se había librado por poco de haber estado en la fiesta de Cielo Drive, estaba en la lista de Manson por otros motivos, y es que el líder sectario le había enviado hacía un tiempo un guion para una película escrito por el propio Manson, que, obviamente, McQueen rechazó, enfureciendo a Manson.

Steve McQueen

Estas son algunas de las declaraciones que hizo La Familia durante las vistas ante el juez, tras sus arrestos:

Susan “Sadie Mae Glutz” Atkins alegó: “Queríamos cometer un crimen para que el mundo reaccionara y nos hiciera caso. Me sentía satisfecha, cansada, pero en paz con el mundo. Sabía que esto era el principio del caos. Ahora el mundo escucharía”.

Atkins falleció en prisión en 2009 a causa de un tumor cerebral.

Charles Manson dijo: “Usted no lo entiende. John Lennon, el profeta, me dijo: ‘Charlie, levántate; ¡degüella a esos cerdos que se lo pasan bomba en sus mansiones de Hollywood! El momento ha llegado. ¡Tú eres el Hijo del Hombre y el Ángel Exterminador...!’”.

Manson murió en prisión en 2017 a causa de un cáncer.

Atkins y Manson envejecieron en la cárcel antes de morir

Con La Familia Manson entre rejas, Polanski tenía que retomar su vida, ahora sin su esposa y sin el hijo que esperaba tener por ese entonces. Le costó, pero volvió a hacer películas.

 

De vuelta tras las cámaras…

La tragedia de Cielo Drive hizo que Polanski nunca terminase la película que estaba preparando en Londres en 1969, pero regresó al cine dos años más tarde con la británica “Macbeth” (1971). Desde entonces y hasta la actualidad, Polanski no ha dejado de trabajar, dejando en su camino algunos títulos destacados como “Chinatown” (1974), con Jack Nicholson, Faye Dunaway y John Huston, o “El quimérico inquilino” (1976), con el director regresando a la actuación.

carteles de "Macbeth", "Chinatown" y "El quimérico inquilino"

Poco después dirigió la película “Tess” (1979), protagonizada por Nastassja Kinski y basada en la novela de Thomas Hardy titulada “Tess, la de los d'Urberville”. Le dedicó la película a su difunta esposa con un “A Sharon”, ya que ella había leído la novela el año en que fue asesinada, mientras estuvo visitando a Polanski en Londres, y le gustó tanto que se la había recomendado a su marido, al que le dijo: “Juntos podríamos hacer una película fascinante con este libro”.

póster de "Tess"

Tras su estreno, el director se tomó un descanso de seis años alejado de las cámaras que aprovechó para escribir su autobiografía, que publicó bajo el título “Roman por Polański” (1985).

la autobiografía de Polanski de 1985

Tras su regreso a la dirección con la cinta “Piratas” (1986), estrenó otros doce films, entre ellos, “Frenético” (1988), con Harrison Ford, “Lunas de hiel” (1992), “El pianista” (2002) u “Oliver Twist” (2005). Su última película estrenada hasta ahora, en el momento de escribir estas líneas, ha sido “El oficial y el espía” (2019).

carteles de estos films de Polanski

Muchas de estas cintas le proporcionaron a Polanski numerosos premios, entre ellos el Premio Oscar en la categoría de Mejor Director en el año 2002, por su película “El pianista”; un premio que le entregó Harrison Ford, pero no en Los Ángeles, y es que el director no podía estar en la ceremonia para recogerlo. De hecho, no podía estar en ninguna parte de Estados Unidos, porque se encontraba exiliado en Francia.

Ford entregando el Oscar a Polanski en Francia, 8 meses después de la ceremonia


…de vuelta bajo las sábanas

Tras enviudar, Roman Polanski no tardó en volver a tener sexo con mujeres, cosa que se le criticó bastante, a lo que el director respondió que "cada uno lleva su pena de modo distinto. Algunos se meten en un monasterio, otros se refugian en las drogas y yo voy a casas de putas". Sin embargo, el problema no fue que le gustase el sexo o que pasase su duelo en prostíbulos; el problema fue que le gustase hacerlo con muchachas menores de edad.

En 1977, el cineasta fue denunciado por abusos sexuales a una niña de 13 años llamada Samantha Gailey. Según la versión de la niña, el director, que ya le había realizado en su casa y junto a su madre una sesión fotográfica para la revista Vogue, la fue a buscar para una segunda jornada fotográfica, esta vez a solas, llevándola en esta ocasión a la casa de su amigo Jack Nicholson en Mulholland Drive, el cual se encontraba ausente, donde le dio champán con pastillas y la fotografió desnuda, antes de forzarla sexualmente. Polanski negó los cargos, pero cuando aparecieron pruebas incriminatorias, reconoció haber tenido sexo con ella, pero, según él, fue algo consentido por la muchacha.

Samantha Gailey con 13 años

Acusación y defensa llegaron a un acuerdo en el que el cineasta se declararía culpable de tener relaciones ilícitas con una menor, desestimándose cualquier otro de los cargos, incluido el de violación. La condena fue pasar 90 días en una prisión para someterse a una evaluación psiquiátrica, de los cuales solamente cumplió 42, ya que lo dejaron salir para viajar a Europa por trabajo.

una de las fotos tomadas por Polanski a la menor

Cuando el juez vio una foto de Polanski en la Oktoberfest de Munich, rodeado de chicas jóvenes, en lugar de estar trabajando en las localizaciones para su película, enfureció y lo hizo llamar de nuevo a EEUU para revisar su condena. Polanski acudió, pero cuando se dio cuenta de que se le podría condenar a una pena mayor por el Caso Gailey, se despidió por teléfono de su abogado y huyo a Europa, estableciéndose en Francia, país del que es ciudadano y, por lo tanto, no puede ser extraditado si no hay sobre él un cargo de violación.

el director captado divirtiéndose en el Oktoberfest de Munich

Desde 1978, el director no puede pisar Estados Unidos o cualquier otro país que tenga acuerdo de extradición con éste. Mientras tanto, en Francia lo condecoraron y le hicieron Miembro de la prestigiosa Académie Des Beaux-Arts de Francia.

en París, uniéndose a la Académie Des Beaux-Arts en 1998. A su lado Peter Ustinov

Polanski se volvió a casar en 1989 con la actriz, modelo y cantante francesa Emmanuelle Seigner, 33 años menor que él. Pero el tiempo pasó, el movimiento “metoo” llegó, y el miedo de las víctimas por delitos sexuales se minimizó.

Roman con su esposa Emmanuelle Seigner

En 2010, la actriz Charlotte Lewis declaró que el director también había abusado de ella cuando tenía 16 años, en 1985, durante el rodaje de “Piratas”.

En 2017, una mujer que se identificó públicamente bajo el pseudónimo de “Robin”, expuso que el cineasta también la forzó sexualmente cuando ella tenía 16 años, en 1973.

El mismo año, la actriz alemana Renate Langer explicó que Polanski abusó sexualmente de ella cuando tenía 15 años, en 1972.

En 2019, Valentine Monnier, una actriz y modelo francesa, lo acusó públicamente de violación, explicando que los hechos ocurrieron en 1975, cuando ella tenía 19 años.

Charlotte Lewis, Renate Langer y Valentine Monnier

De momento, Roman Polanski, aquel que durante el Holocausto nazi fue un niño judío, bajito y de raíces polacas que reconstruyó un rollo de película de “Blancanieves y los siete enanitos”, para poder verla con su proyector, todavía no se ha retirado oficialmente y sigue con su vida en Francia llena de libertad y privilegios a sus 87 años de edad.

Polanski en 2020

Mientras que su mujer, Sharon Tate, la preciosa y talentosa modelo, discreta actriz y estoica esposa, falleció a los 26 años embarazada de su primer hijo. Si el argumento de “Erase una vez… en Hollywood” (2019), de Quentin Tarantino, no fuese ficción, Tate hoy tendría 78 años y, probablemente, seguiría bailando al ritmo de la música de los 60, sin embargo, Sharon se mudó de su residencia en Cielo Drive a otra residencia en otro cielo, con su bebé en brazos.
la sonrisa eterna de Sharon Tate

Dejo fotos de mi colección, de algunas de las películas mencionadas.



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