25 junio, 2021

John Wick: El retorno del héroe de acción


Si hay un género cinematográfico que se consolidó como líder en la era de los videoclubs, sobre todo en la etapa previa al DVD, es sin duda el género de acción.

Dentro de ese, hay infinidad de subgéneros, desde el cine de artes marciales al cine bélico, pasando por la ciencia ficción, la fantasía o el policiaco; además, hay películas de otros géneros que incluyen grandes dosis de acción, como pueden ser dramas, comedias o incluso films de terror, pero las películas de acción pura, las del tipo duro que lo aguanta todo, nunca se han caracterizado por un elaborado argumento, unos personajes profundos o una carga emocional importante, sino que siempre se han limitado a ofrecer una historia lineal en la que el bueno es molestado por el malo y todo se resuelve a hostias o a tiros.

los héroes de Cannon Films

Esas son las “pelis de acción” de toda la vida, que triunfaron en el último cuarto del siglo pasado (en gran medida gracias a la productora Cannon Films) y que, en los tiempos que corren, no encajan con la demanda de un público que quiere ver superhéroes y aprendices de mago. Pero hoy voy a escribir sobre cómo en pleno siglo XXI, un nuevo héroe a la antigua usanza se abrió paso para instaurarse como un nuevo icono del cine acción, ignorando las modas y las preferencias de un público que se rindió a sus pies. Su nombre: John Wick.

 

Viejas glorias

Los grandes héroes de acción son, en algunos casos, personajes con nombre propio, como John Rambo, John McClane, Sarah Connor, Joe Armstrong, Snake Plissken, Martin Riggs, Ellen Ripley, Dutch Schaefer, Jason Bourne o Dominic Toretto; mientras que en otros casos son los actores, independientemente del papel que estén interpretando, los que se consideran un icono representativo del cine de acción, donde destacan Jackie Chan, Bruce Willis, Chuck Norris, Sylvester Stallone, Jean Claude Van Damme, Steven Seagal, Bruce Lee, Arnold Schwarzenegger, Michael Dudikoff, Matt Damon, Jason Statham, Vin Diesel, Dwayne Johnson o Jet Li.

las viejas glorias del cine de acción

Sin duda, la época dorada de este género y de sus iconos fue entre los años 80 y los años 90 del siglo XX, con sagas iniciadas a partir de películas como “La jungla de cristal” (1988), “Depredador” (1987), “Acorralado” (1982), “Desaparecido en combate” (1982), “El guerrero americano” (1985) o “Arma letal” (1987). Pero, aunque es un género que no ha muerto y probablemente nunca morirá, pocas son las leyendas que han surgido de las películas de acción estrenadas a partir del siglo XXI, época de las que se pueden rescatar las sagas surgidas de films como “El caso Bourne” (2002), “The Fast & The Furious” (2001) o “Transporter” (2002), pero pocas más.

Jason Bourne, Dominic Toretto y Frank Martin, el transportista

Después, a caballo entre las viejas y las nuevas glorias, se encuentran aquellas sagas que empezaron a finales de los 90 y se desarrollaron, en su mayor parte, en el siglo XXI, viendo cómo su héroe envejecía durante el mismo desarrollo de la saga, y no con una interrupción de varias décadas, como es el caso de la protagonizada por Tom Cruise, surgida a partir del film "Misión: Imposible" (1996), cuya segunda parte ya fue en el año 2000 y que 25 años después de la primera, sigue estrenando secuelas.

el imperecedero Tom Cruise en "Misión: Imposible"

Sin embargo, la industria, conocedora de que las viejas glorias de la acción venden mucho más que las nuevas y de que por cada icono que este cine nos da ahora, nos daba diez hace 40 años, comenzó a ofrecer contratos en películas de acción a actores que parecían “pasados de moda” y que pudieron vivir una segunda juventud, no siempre fructífera, en el cine de acción del nuevo siglo.

En algunos casos, esos films funcionaron muy bien, como es el caso del proyecto liderado por Stallone, que trajo de vuelta a muchos de esos rostros “anticuados”, en combinación con otros actuales, y que vio la luz como “Los mercenarios” (2010), dando lugar a dos secuelas, una en 2012 y otra en 2014, y una cuarta parte en camino, que se espera para 2022.

Stallone y sus mercenarios

En otros casos, en lugar de crear una nueva franquicia, se limitaron a contar con esos veteranos actores para sacar secuelas de sus sagas que ya habían triunfado en aquella época, como pueden ser “La jungla 4.0” (2007) y “La jungla 5: Un buen día para morir” (2013); “John Rambo (Rambo IV)” (2008) y “Rambo V: Last Blood” (2019), “Terminator Génesis” (2015) y “Terminator: Destino oscuro” (2019) o “Soldado universal 3: Regeneración” (2009) y “Soldado Universal 4: El juicio final” (2012). Este formato, por lo general, ofrece un cine de menor calidad que el original, pero triunfa y se vende sin problemas, gracias a contar con el título y la estrella principal de su franquicia.

el regreso de las viejas glorias

Pero luego está la otra cara de esta explotación de rostros veteranos, la menos fructífera y la peor acogida por el público (lo cual no significa siempre que sean malas películas). Se trata de esos films “prefabricados” para los que se escribe un guion en unos días (o se rescata del cajón de guiones descartados) y se pone como protagonista, para engrandecer un proyecto de serie B que, de otro modo, no llegaría ni a las salas de cine, a una de estas estrellas de otro tiempo que han bajado su caché y, en muchos casos, su contrato les obliga a rodar una cantidad determinada de películas al año.

Para este tipo de películas se suele contar con actores como Liam Neeson, Steven Seagal, Jean Claude Van Damme o Bruce Willis, y de ahí han surgido títulos, en el caso de Neeson, como “Una noche para sobrevivir” (2015), “Venganza bajo cero” (2019) o “Un ladrón honesto” (2020); películas que, dentro de lo que cabe, no están mal, pero luego uno ve las de Seagal, que rara vez pasan de un 2,5 sobre 10 de valoración, y se encuentra títulos tan horrendos como “Nacido para matar” (2010), “Ejecución extrema” (2013), “Arma perfecta” (2016) o “General Commander” (2019).

carteles de los exploits de baja calidad

En el caso de Van Damme, la cosa no mejora mucho, con cintas como “Los ojos del dragón” (2012), “Cerco al enemigo” (2013), “Estado crítico” (2015), “Mátalos a todos” (2017) u “Operación rescate” (2018). Pero el que se lleva la palma es, incomprensiblemente, Bruce Willis, que yo creo que debe de tener un filtro muy poco tupido o, directamente, no tiene filtro y acepta todo lo que le dan, habiendo en su filmografía basuras como “Setup” (2011), “Situación límite” (2011), “The Prince” (2014), “Extraction” (2015), “The Escort” (2015), “Vice” (2015), “Mercancía peligrosa” (2016), “El último disparo” (2017), “Desaparecido en Venice Beach” (2017), “Combate en el cielo” (2018)”, “Reprisal” (2018)… podría seguir, la verdad, pero mejor dejarlo ahí.

Derek Kolstad

Fue a primeros de la década de los 10 de este siglo, cuando Derek Kolstad, un guionista acostumbrado a escribir libretos para este tipo de películas de acción con viejas glorias, como son “Una bala en la recámara” (2012) y “Entrega peligrosa” (2013), ambas con Dolph Lundgren como protagonista, empezó a escribir un nuevo guion, uno en el que el protagonista tendría un coche y un perro.

 

La concepción de un nuevo mito

Kolstad escribió un guion de acción para el que puso toda la carne en el asador; no era uno de aquellos libretos que contienen solamente lo que a uno le encargan, sino uno más personal y más cuidado, en el que plasmó sus influencias literarias, como son Stephen King, que le aportó la caracterización del mundo, y Alistair MacLean, del que tomó su estilo de escritura en lo que se refiere a la acción; un estilo directo y sin rodeos en el que el novelista omitía siempre los romances y el sexo, y cuyos personajes eran siempre profesionales totalmente entregados a su trabajo. Por otro lado, para la historia, Kolstad quiso reflejar en su personaje principal al típico antihéroe del cine negro, un cine cuyos personajes raramente son capaces de redimirse y, en el caso de hacerlo, normalmente acaban mal.

Así pues, con la premisa de un cine de acción directo y preciso y con la idea de un personaje oscuro, un auténtico profesional de su trabajo, que ha hecho el mal durante su carrera y al que la vida no le depara muchas alegrías, Derek Kolstad terminó en un mes un guion titulado “Scorn”. El argumento de “Scorn” era simple: Algunos miembros de la mafia rusa se encaprichan del bonito coche clásico de un tipo al que siguen hasta su casa, donde lo atacan, matan a su perro y le roban el coche. El problema para ellos es que ese tipo es el más eficiente y despiadado asesino a sueldo, que ahora está retirado, es viudo y el único recuerdo que le quedaba de su difunta esposa era ese perro. La venganza estaba servida. Solo quedaba vender el guion.

el cachorro al que hay que vengar

Thunder Road Pictures, productora responsable de títulos como “Los amos de Brooklyn” (2009), “Furia de titanes” (2010) o “El séptimo hijo” (2014), fue la que compró el libreto de Kolstad, no sin antes pedirle que hiciera algún pequeño cambio, y es que el personaje principal del primer borrador del guion, era un hombre de unos 60 años, mientras que Basil Iwanyk, director de Thunder Road, pensaba más bien en alguien unos años más joven, con la idea de contratar a una vieja gloria (pero no tan vieja) para poder iniciar una saga.

El elegido fue un actor cuya su carrera no había destacado particularmente por el cine de acción, pero que, cuando lo había hecho, había dado un buen resultado. Se trataba de Keanu Reeves.

 

El Elegido

Keanu Reeves
Keanu Reeves es por muchos conocido como Neo, el Elegido de la saga “Matrix”, donde abunda la acción y para la que el actor entrenó a conciencia en diferentes doctrinas de las artes marciales; y seguro que los no tan jóvenes lo recordamos a bordo de un autobús equipado con una bomba y conducido por Sandra Bullock en la película “Speed: Máxima potencia” (1994), o haciendo deportes de riesgo mientras intenta detener a una banda de atracadores en “Le llaman Bodhi” (1991), pero Reeves no solía ser identificado exclusivamente como un icono del cine de acción, ya que su filmografía había acumulado títulos de géneros tan dispares como la comedia, el romántico e incluso el terror, con films como “Las alucinantes aventuras de Bill y Ted” (1989), “Mi Idaho privado” (1991), “Drácula, de Bram Stoker” (1992), “Pequeño buda” (1993) o “Un paseo por las nubes” (1995).

Sin embargo, como a tantas otras viejas glorias les sucedió, la carrera de Reeves parece que frenó en seco al finalizar la saga “Matrix”, allá en 2004, mismo año en el que terminó de rodar “Constantine” (2005), la que sería su última película de más proyección mediática en muchos años, ya que empezó a protagonizar otras menos ambiciosas y no tan conocidas que lo apartaron de la primera línea de la industria, hasta que en 2013 tuvo un nuevo despertar cinematográfico, regresando, como ya lo hicieron otros antes, como protagonista de películas de acción.

Pero Keanu Reeves siempre ha sido diferente a los demás. Un actor que durante toda su carrera ha demostrado su humanidad, su solidaridad y, sobre todo, su humildad y sencillez, unos valores tan complicados de encontrar en Hollywood, no podía unirse a proyectos sin alma solo para ganar unos dólares, así que el actor se embarcó en dos producciones poco convencionales, relacionadas con la cultura asiática y que se estrenaron el mismo año.

póster de "El poder del Tai Chi"

Una, “El poder del Tai Chi” (2013), coproducida entre China y Estados Unidos, y dirigida y protagonizada por el propio Keanu Reeves; la otra, “La leyenda del samurái: 47 Ronin” (2013), una producción estadounidense rodada parcialmente en suelo japonés y basada en leyendas niponas. Ambas son muy buenas películas, injustamente infravaloradas y deliberadamente poco promocionadas en los medios, y ambas cuentan con un impecable trabajo comprometido por parte de Reeves, que vio como se escapaba la oportunidad de volver a estar en primera fila. Pero eso estaba a punto de cambiar.

cartel de "47 Ronin"

Dando forma a Baba Yaga

Cuando le enviaron el libreto de Kolstad, el actor aceptó casi inmediatamente después de leerlo, implicándose profundamente en el proyecto, para el que tuvo largas charlas con el guionista, en las que aportó ideas y destacó la importancia de los pequeños detalles de la trama, lo cual ilusionó a los responsables, que rápidamente atendieron su petición de meter en el proyecto a Chad Stahelski y David Leitch, dos especialistas y coreógrafos de escenas de acción junto a los que Reeves había trabajado en “Matrix” (1999), donde Stahelski fue el doble de acción de Keanu. Pese a que llegaron con la premisa de encargarse de las coreografías, tenían cierta experiencia como directores de segunda unidad, con lo que la idea de Reeves era que acabasen dirigiendo la película, y lo consiguió, pero el Gremio de Directores de América no aceptó que ambos apareciesen acreditados como tales, siendo solamente Stahelski el que recibiría ese mérito, aunque la dirigieron ambos.

Chad Stahelski y David Leitch

Lo bueno de que dirijan una película dos personas que hasta el momento se habían encargado solamente de dirigir específicamente escenas de acción, es que tienen la capacidad de que toda la película sea una extensa y estupenda escena de acción, con el consecuente riesgo de perder profundidad en los personajes y en la trama, pero no sucedió eso, ya que los directores tenían mucho interés en respetar el trasfondo de cada personaje, así como de buscar un modo de tratar a la acción como una entidad partícipe en el film, como si de un personaje más se tratase, integrando las escenas de acción en la propia historia, en lugar de detener la trama unos minutos para dar paso a las secuencias de acción, como sucede en casi todos los films de este género.

escenas de acción excelentemente coreografiadas

Por su parte, el director de casting solo merece que le pasen cosas buenas en la vida, porque es una auténtica gozada disfrutar de un elenco que cuenta, aparte de con Reeves en el papel protagónico, con Mikael Nyqvist, Alfie Allen, Willem Dafoe, John Leguizamo, Ian McShane y Lance Reddick. Todos ellos interpretando unos papeles en los que ahora no imagino a ningún otro actor dándoles vida. Un acertado reparto entre el que destaca McShane y su particular carisma y, por supuesto, Nyqvist en el rol del villano principal, creíble como pocos y uno de los puntos fuertes de la película, un malo memorable, de esos que no dejan indiferente a nadie.

Mikael Nyqvist, Alfie Allen, Willem Dafoe, John Leguizamo, Ian McShane y Lance Reddick

Pero no solamente los directores y el reparto fueron los que ayudaron a tener un buen resultado final, también Kolstad, el guionista, tuvo mucho que ver, ya que no dejaba de reescribir detalles de su guion, siempre interesado en adaptarlo a la visión de los directores y de Reeves, lo cual hizo que todo quedase como un único producto perfectamente cohesionado y cuidado al milímetro.

Mientras tanto, Reeves formaba parte activa del proceso de producción, con constantes aportaciones que iban más allá del trabajo de un actor y que ayudaban a que todo cobrase forma de un modo mucho más natural. Además, el actor realizó el 90% de las escenas de riesgo y se sometió a un concienzudo entrenamiento de ocho horas diarias en el manejo de armas y artes marciales. Incluso corrió de su cuenta el cambio de título, pasando del original “Scorn” al que finalmente llevó la película: “John Wick”, que en España tuvo, cómo no, una coletilla: “John Wick (Otro día para matar)” (2014).

carteles de "John Wick"

John Wick

El personaje principal interpretado por Reeves es un clásico visto mil veces en la gran pantalla: el antihéroe asocial, frío, despiadado e implacable; de semblante inamovible y aptitudes inmejorables. Es el hombre a temer por el enemigo y a admirar por el espectador. Nada nuevo, nada original, pero todo esencia. A veces no se necesita aportar algo nuevo, sino saber plasmar algo ya inventado, y con John Wick se hace a la perfección.

Sin embargo, no todo es hielo en el personaje, ya que tiene punto blandito del que carecen la mayoría de los mitos de los 80, a los que retrataban muy rudos, de esos que comen cereales con cerveza o que viven cual ermitaño en una montaña del Himalaya mientras se entrenan contra una puesta de sol. John Wick tiene, en cambio, un punto tierno que, tal vez por los tiempos que corren, ahora es necesario para crear empatía con el espectador, y me refiero a que, al comenzar la película, se nos presenta como un ser redimido que había dejado la violencia, tenía una vida en pareja, estaba enamorado, y, llegado a un punto, hasta tiene un perrito. Detalles que ayudan a comprenderlo y empatizar con él, pero que en ningún momento estorban o eclipsan sus cualidades como asesino a sueldo, que veremos a lo largo y ancho de una película plagada de planos secuencia que harán las delicias de los amantes del género.

John Wick y su cachorro

Por otro lado, una parte importante del personaje y de la facilidad con la que se ha colado en la cultura pop actual, es su aspecto fácilmente identificable: lleva siempre un peinado característico; el mismo tipo de ropa, que consta de traje, camisa y corbata completamente negros (en ocasiones la camisa es blanca); un coche concreto que se ha convertido en su insignia, un Ford Mustang GT de 1969; una bebida recurrente, como es el Bourbon de Blanton, el primer bourbon de barril que salió al mercado; y un estilo propio para recargar el arma, una técnica inventada por Reeves, que ya usaba antes de rodar la película, pero que se ha convertido en un recurso vinculado a su personaje, bautizándose como “Wick Flick” y que consta de poner la pistola en horizontal, girándola a la derecha, a la vez que se pulsa el botón de extracción del cargador, saliendo éste lanzado unos 18 metros. En definitiva: un personaje que tiene todos los elementos para ser reconocible e inconfundible, incluso para quien no ha visto las películas.

un antihéroe con estilo propio

La clave del éxito

“John Wick” es una historia de venganza, una película de acción pura, con grandes dosis de violencia y excelentes coreografías de acción, que cuenta en su primera parte con un total de 119 víctimas mortales, 84 de ellas asesinadas personalmente por Wick. El personaje era imparable, pero el éxito del film, también.

Con un presupuesto de partida de apenas 20 millones de dólares, recaudó más de 90 en las salas de cine, y eso que no tuvo un estreno mundial absoluto, habiendo muchos países que no llegaron a estrenarla. Esto hizo que su éxito a nivel mundial tardase en llegar, dándose a conocer paulatinamente en cada territorio al llegar al formato doméstico y a las plataformas digitales. Tardó un par de años, pero cuando lo hizo, se consagró como un gran éxito que inundó las redes de imágenes, vídeos y memes, así como de ventas de merchandising e incluso un videojuego de Realidad Virtual. Algo impensable en el momento de producir el film, y es que, al fin y al cabo, es la clásica pequeña película de acción, con una vieja gloria como estrella y villanos rusos o de Europa del Este, algo así como las típicas de Liam Neson de los últimos años, sin embargo, el resultado fue mucho más allá.

Podría decirse que el éxito de la película radica en la implicación de todas sus partes, interesadas todas ellas en hacer algo bueno; pero también en la elección de las personas adecuadas para hacerse cargo de la cinta, como es el caso de sus directores, que habían trabajado en la acción toda su vida, o del acertado casting, donde cada nuevo rostro que aparece ilusiona al espectador. Pero, sobre todo, su éxito radica en la simplicidad de un argumento que no aspira a trascender más allá de lo que es: una película de tiros y bofetadas para subir el nivel de adrenalina y pasar un rato entretenido.

Aunque hay una clave más en el éxito de esta saga, y es la rapidez entre secuelas, una inteligente maniobra para aprovechar el interés del público antes de que se pasase el efecto que generó la primera.

 

El efecto streaming

En un momento en el que los contenidos audiovisuales nos invaden a través de las plataformas de streaming y las temporadas de series se devoran más rápido que las palomitas, esperar meses o incluso años entre una película y su secuela, genera una impaciencia entre los espectadores que muchas veces se salda con una pérdida total de interés en el producto, siendo más fácil para el público seguir una serie (o varias) que ofrece episodios nuevos semanalmente, cuando no te ponen la temporada entera de golpe. Esto complica la tarea de mantener a flote una saga cinematográfica, una habilidad difícil de dominar si no eres Iron Man, Batman o Toretto.

Así pues, lo mejor para iniciar una saga de “John Wick” era sacar la segunda parte rápidamente. Es cierto que pasaron tres años entre “John Wick” y “John Wick: Pacto de sangre” (2017) (un ridículo título español para el original “John Wick: Chapter Two”), pero, si tenemos en cuenta lo que tardó la primera parte en expandirse a nivel mundial, realmente puede decirse que la segunda parte llegó cuando el público recién conocía al personaje.

Stahelski y Reeves

Apenas se había estrenado la segunda, que ya se pusieron a trabajar en la tercera parte, llegando rápidamente el estreno de “John Wick: Capítulo 3 - Parabellum”, esta vez con un título español correctamente traducido del original.

 

Dignas secuelas

La segunda parte de la saga lleva a John Wick hasta Italia en su obligación de reincorporarse a la organización a la que pertenecía antes de su retiro, ya que, como parte de su trato para poder jubilarse, Wick tenía un “marcador” que le comprometía a cumplir un contrato si se requerían sus servicios, con lo que no puede escapar de sus obligaciones si no quiere que toda la organización le de caza. John Wick tendrá que enfrentarse a un engaño y se pondrá precio a su cabeza, una jugosa recompensa a la que muchos asesinos querrán optar.

La secuela contaba de nuevo con un guion de Kolstad y con la dirección de Stahelski, esta vez en solitario, ya que David Leich emprendió un exitoso camino en solitario que le llevó a dirigir “Atómica” (2017), un film que muchos catalogan como la versión femenina de John Wick, así como “Deadpool 2” (2018) y “Fast & Furious: Hobbs & Shaw” (2019).

póster de "John Wick 2"

Para el reparto se volvió a contar, obviamente, con Reeves, además de con Ian McShane y Lance Reddick, a los que se sumaron actores como Riccardo Scamarcio, Peter Stormare, Common, Laurence Fishburne o Franco Nero, logrando una recaudación de más de 170 millones en taquilla y siguiendo fiel a su estilo, consagrando al personaje en el panorama mundial como un referente para el cine de acción.

Riccardo Scamarcio, Peter Stormare, Common, Laurence Fishburne y Franco Nero

En la tercera entrega, Wick habrá sido expulsado de la organización y tendrá que huir de oleadas de cazarrecompensas que quieren el botín que se ofrece por darle caza. Un argumento tan simple como jugoso, que promete acción a raudales, lo cual cumple con creces.

cartel de "John Wick 3"

Para el libreto se unirían a Derek Kolstad los guionistas Shay Hatten, Chris Collins y Marc Abrams, manteniendo a Stahelski en la dirección, así como a los principales personajes, que vuelven a ser interpretados por Reeves, McShane, Reddick y Fishburne, incorporando al reparto los nombres de Halle Berry, Anjelica Huston o Mark Dacascos. Un nuevo éxito que recaudó en taquilla la friolera de 325 millones de dólares y que mantiene el listón a la misma altura que las dos primeras entregas, sin perder un ápice de fuelle.

Halle Berry, Anjelica Huston y Mark Dacascos

De no ser por la pandemia mundial de la COVID-19, ya tendríamos aquí la cuarta parte, que se encuentra en pleno proceso de producción y que podremos ver en 2022, con Bill Skarsgard (sin confirmar) y Hiroyuki Sanada acompañando a Reeves en el reparto, de nuevo bajo la dirección de Stahelski y con un libreto firmado por Kolstad, Michael Finch y Shay Hatten.

fan póster de "John Wick 4"

Ha vuelto para quedarse

El efecto que ha generado la saga no ha afectado solamente al panorama cinematográfico, sino que también ha repercutido directamente en la carrera de Keanu Reeves, que de la noche a la mañana ha visto como le comenzaban a llover los contratos, mientras que el público lo venera ahora como si fuese un actor recién descubierto. Algo injusto e incluso un punto hipócrita, puesto que los que ahora lo quieren ver interpretando a un nuevo superhéroe en el universo Marvel, son los mismos que lo ignoraban hace unos años.

Keanu, feliz con su nueva etapa de éxito

Y digo Marvel, porque el actor ha recibido llamadas de los responsables del Universo Cinematográfico de Marvel (UCM) para incorporarse a su saga de películas en un rol todavía por definir, aunque se especuló que interpretaría a Caballero Luna, un papel que finalmente ha recalado en Oscar Isaac. En cualquier caso, Reeves todavía no ha aceptado y, de hacerlo, todavía no se sabe qué papel podría interpretar.

Mientras tanto, los trabajos que sí aceptó, aparte de ponerle voz a Duke Caboom, uno de los personajes de "Toy Story 4" (2019), son los de las nuevas secuelas de películas donde ya había trabajado, como son la tercera parte de “Bill y Ted”, “Bill y Ted salvan el universo” (2020) o la cuarta parte de “Matrix”, “Matrix Resurrections” (2021), que se estrenará el próximo mes de diciembre.

cartel de "Bill y Ted 3" y fan póster de "Matrix 4"

Además, alternándolo con su participación en las entregas de “John Wick”, en los últimos años ha sido el protagonista de un buen puñado de films y del videojuego “Cyberpunk 2077” (2020).

un Keanu Reeves digital, como personaje del videojuego "Cyberpunk 2077"

En cualquier caso, que Keanu Reeves esté de nuevo en la cresta de la ola es siempre una buena noticia para aquellos que admiramos su trabajo y su persona; y que un film de acción pura como “John Wick” haya irrumpido tan fuertemente en el cine, en un momento en el que las carteleras son cada vez menos atractivas, es también un soplo de aire fresco para el espectador. Espero que esto ayude a que las productoras se den cuenta de que, a veces, volver a las fórmulas originales puede ser tan efectivo o más que explotar una y otra vez el mismo género que invade las salas desde hace más de una década.

Os dejo con las ediciones en DVD de la trilogía de “John Wick” que forman parte de mi colección particular, la primera de ellas, autoeditada con doblaje castellano, ya que no se dignaron a lanzarla en España en formato físico.

la saga "John Wick" hasta el momento


18 junio, 2021

Muertos vivientes VIII (y último): El legado de Argento


Como ya comenté en otro artículo, a finales de la década de los 70, el director italiano Dario Argento se ofreció para ayudar a George A. Romero en la financiación de la segunda parte de 1978 de su “saga de los muertos” a cambio de coescribir el guion junto al de Pensilvania y de los derechos internacionales para la explotación del film, lo que incluía la potestad de modificar la película en muchos aspectos, de cara al mercado europeo. Y eso es justo lo que hizo Argento, que llevó a cabo un montaje nuevo donde enfatizó más la acción que el desarrollo de los personajes, incluyó pistas nuevas para su banda sonora, a cargo del grupo musical Goblin, y le cambió el título del original, “Dawn of the dead”, por el de “Zombi”, título con el que también llegó a España y a otros países de Europa, hasta el punto de que, en Alemania, la siguiente película de Romero, “El día de los muertos” (1985), se tituló “Zombie 2: Das Letzte Kapitel” (“Zombi 2: El capítulo final”).

Dario Argento
La versión de Argento se estrenó primero, con lo que el lanzamiento del film en tierras europeas llegó meses antes de lo que la versión original de Romero llegó a las salas de Estados Unidos, además, fue todo un éxito. Si bien lo que aquí vimos en primera instancia no era totalmente la obra de Romero, precisamente esa pudo ser la clave de su victoria ante un púbico acostumbrado a unas películas de terror en un tono muy diferente al del continente americano. Tal fue su éxito que, a pocos meses de su lanzamiento, con la versión de Romero apenas recién estrenada en Estados Unidos, los guionistas italianos empezaron a escribir películas de zombis por doquier, haciendo gala de su gran talento a la hora de explotar otros títulos de gran éxito comercial.

póster italiano de "Zombi"

A partir de “Zombi” y de los títulos de los que voy a hablar en este artículo, en algunos países surgieron una serie de sagas apócrifas no oficiales que eran distintas en cada uno de esos países, sin embargo y curiosamente, en España no llegó a generarse ninguna saga como tal, aunque sí llegaron casi todas las películas de forma independiente.

Por otro lado, en mis artículos, acostumbro a referirme a las películas por su título español, sin embargo, en esta entrada tan particular, me referiré a la obra de Romero como “Dawn of the dead” y al remontaje de Argento como “Zombi”, para no llevar a equívoco.

 

A chupar del bote

En Italia, la ley permitía usar el título de otra película y colocarle un dígito después, como si fuese una secuela de la misma, lo cual era muy habitual, sobre todo en el mercado VHS. Así que el primero en aprovecharse del tirón de “Zombi” y de intentar capitalizar el nombre, fue el cineasta Lucio Fulci, al que le encargaron con urgencia dirigir un film de muertos vivientes que pareciese una secuela de la de Argento. Con un guion de Elisa Briganti y Dardano Sacchetti y producida por Variety Film Production, se estrenó la italiana “Zombi 2” (1979). Pero, claro, si ya era complicado poder seguir la estela de todo esto e intentar buscar una continuidad, en España, además, se le cambió el título, llamándose “Nueva York bajo el terror de los zombies”, en Estados Unidos se tituló “Zombie” (¡¿?!) y en Gran Bretaña y Tailandia se llamó “Zombie Flesh Eaters”. No temáis, al final del artículo haré un esquema para que se entienda bien todo esto.

cartel italiano de "Zombi 2"

La película, que narra un nuevo brote zombi, nada tiene que ver con la de Romero ni con la de Argento, absolutamente nada. Entonces, ¿cómo podría justificar Fulci que había atendido a la petición de que pareciese una secuela de “Zombi”? Pues haciendo algo tan sencillo como incluir unas vistas aéreas de la ciudad de Nueva York al principio y al final de la película, estando el resto del metraje rodado en suelo italiano. La verdad es que, aunque sea un producto exploit, no es para nada una mala película y mantiene al espectador bastante en tensión, pese a contener escenas como una en la que un zombi pelea contra un tiburón.

zombi luchando contra un tiburón con cara de susto

 

La tercera en discordia

Casi una década después, la productora italiana Flora Film decidió hacer su propia falsa secuela, ya no de la de Argento, sino de otra falsa secuela, la de Fulci y, dado a la buena acogida de la anterior, llamó al mismo cineasta para encargarle la dirección. El guion lo escribió casi en su totalidad Rossella Drudi, sin embargo, nunca fue acreditada, siendo el nombre de su marido el que aparece como guionista, que fue el que lo terminó y que no era otro que el mítico Claudio Fragasso. Su título: “Zombi 3” (1988). En España y Estados Unidos llegó con el mismo nombre, mientras que en Gran Bretaña y Tailandia se tituló “Zombie Flesh Eaters 2” y en Alemania “Zombie III”.

póster de "Zombi 3"

La película se rodó en Filipinas bajo las órdenes de Lucio Fulci, que viajó junto a su hija Claudia. Después de seis semanas y tras haber acabado la fotografía de una hora y cuarto de película, los Fulci, padre e hija, modificaron el final del guion, que consideraban terrible, cosa con la que la productora no estuvo de acuerdo. Así pues, aprovechando unos días en los que Lucio Fulci enfermó, lo despidieron y, para terminar el film, contrataron en su lugar a otro mítico en el panorama cinematográfico italiano: Bruno Mattei.

amenaza biológica en "Zombi 3"

De nuevo estamos ante un film que nada tiene que ver con cualquiera de las anteriores y que, una vez más, plantea un nuevo primer brote del apocalipsis zombi, ejercito y armas biológicas mediante. En este caso, además de inconexa, es también una mala película que acabó en un desastre comercial. Pese a todo, si uno es fan del cine italiano de terror, es una cinta entretenida, pero poco más. Así pues, podría decirse que con “Zombi 3” se acabó la saga de secuelas no oficiales de “Zombi”, aunque en Italia se siguieron haciendo películas de muertos vivientes, buscando exprimir hasta la última gota del interés que quedaba por el subgénero.

 

¿Quién dijo miedo?

Lejos de asustarse por el fracaso de su falsa secuela, Flora Films se embarcó rápidamente en una nueva película italiana de zombis, con la idea de recuperarse de las pérdidas que acumulaba. Cediendo la dirección al que fue coguionista de “Zombi 3”, Claudio Fragasso, y ofreciendo la escritura total del guion, ahora sí, acreditada como tal, a su mujer Rossella Drudi, llegaba así el estreno de “Oltre la morte (After Death)” (1989). Su argumento, que se desarrolla también en Filipinas, tampoco tiene nada que ver con ninguna otra película de zombis, mostrando, cómo no, un nuevo brote de los no-muertos. Es más, tanto se aleja de cualquier trama anterior que, aquí, la causa de la zombificación, tiene su origen en el vudú, algo a lo que no se recurría desde que Romero revolucionó el subgénero en 1968, a excepción de la maravillosa “La serpiente y el Arco Iris” (1988), dirigida por el maestro Wes Craven un año antes para tierras estadounidenses.

cartel de "Oltre la morte (After Death)"

Hago aquí un inciso para decir que, un año antes de que se estrenase “Zombi 3”, en 1987, Flora Films había lanzado otra película, una para la que contrató como guionista y director a Claudio Lattanzi y para la que consiguió, todavía no se sabe cómo, al gran Robert Vaughn para interpretar uno de los papeles. La cinta, titulada “Uccelli assassini (Killing Birds: Raptors)” (1987) (a España llegó como “Los pájaros asesinos”), pretende ser una película de pájaros homicidas, a la vez que un film de zombis independiente de cualquier otra cinta, sin embargo, durante toda la película hay un solo ataque de pájaros que, además, sucede en los primeros compases del film, mientras que los zombis solamente aparecen al final de la película. Tampoco fue, digamos, un éxito comercial.

póster de "Uccelli assassini (Killing Birds: Raptors)"

Entonces, si he dicho que ya se habían acabado las secuelas no oficiales de “Zombi” por parte de Italia, ¿qué hago hablando de estas dos películas en este artículo? Pronto lo descubriréis.

 

Todo por la pasta

Tras el estreno de todas estas películas y el fin de los 80s, llegó la nueva década y, con ella, la revolución del formato doméstico que, a mediados de los 90, vio como el VHS daba paso al flamante nuevo sistema: el DVD. Con su llegada, muchas fueron las obras cinematográficas que tuvieron una segunda vida, algunas de ellas sufriendo cambios en el título. Algo que se aprovecharía para revitalizar ciertas sagas apócrifas, no oficiales y al servicio de la explotación comercial. Lo que sea por dinero.

el VHS dio el relevo al DVD

Y es aquí donde entran en juego las dos últimas películas sobre las que he hablado. Resulta que alguien en Flora decidió rebautizarlas e incluir en su nuevo título la palabra “zombi” junto con un nuevo dígito, es decir, incluirlas dentro de la saga italiana “Zombi” que había quedado abandonada unos diez años antes. Ninguna de ellas tenía ningún tipo de conexión con “Zombi 2” o “Zombi 3” pero, ¿qué más daba? ¿Acaso esas dos tenían conexiones entre sí o con la de Argento? Sin embargo, al menos, podrían haberse molestado en ponerle la numeración en concordancia con su antigüedad. Pues ni eso.

cartel de "Zombie 4: After Death"

Así pues, “Oltre la morte (After Death)”, que se había estrenado en 1989, pasó a llamarse en su edición DVD en Italia “Zombi 4: After Death”, llegando a Estados Unidos (a España ni llegó) como “Zombie 4: After Death” y a Gran Bretaña y Tailandia como “Zombie Flesh Eaters 3”; mientras que “Uccelli assassini (Killing Birds: Raptors)”, estrenada dos años antes, en 1987, pasó a titularse en la versión DVD italiana “Zombi 5: Killing Birds”, llamándose en Estados Unidos “Zombie 5: Killing Birds” (de nuevo, a España no llegó en DVD) y en Tailandia “Zombie Flesh Eaters 4” (no así en Gran Bretaña, que con la anterior paró de editar y abandonó la saga “Flesh Eaters”). Con estas nuevas titulaciones, estas dos películas se convertían en nuevas secuelas no oficiales dentro de la saga “Zombi”.

póster de "Zombie 5: Killing Birds"


¡Orden en la saga!

Con tanta secuela falsa y tanto cambio de título, espero haberme explicado bien y no haber provocado ningún derrame cerebral o explosión de cráneo, pero, por si acaso todavía no se entiende del todo, voy a esquematizar las sagas por país, con el título que se le dio a cada film en cada país, acompañado por su título original y su título en España, para que se sepa en todo momento de qué película hablo.






SERIE ITALIANA:

A tener en cuenta: La serie italiana, originalmente, contaba solamente con dos secuelas, además de la primera parte, que sería la versión de Argento de “Dawn of the dead”, incorporándose las dos últimas secuelas tras sus estrenos en DVD.

  • “Zombi” (1978)
        título original: “Zombi” (versión Argento), “Dawn of the Dead” (versión Romero)

        título español: “Zombi” (en sus dos versiones)

  •  “Zombi 2” (1979)
        título original: “Zombi 2”

        título español: “Nueva York bajo el terror de los zombies”

  •  “Zombi 3” (1988)
        título original: “Zombi 3”

        título español: “Zombi 3”

  • “Zombi 4: After Death” (1989) (SOLO EN DVD)
        título original: “Oltre la morte (After Death)”

        título español: ---

  • “Zombi 5: Killing Birds” (1987) (SOLO EN DVD)

        título original: “Uccelli assassini (Killing Birds: Raptors)”

        título español: “Los pájaros asesinos”



 




SERIE ESTADOUNIDENSE:

A tener en cuenta: La serie estadounidense solo contempla películas italianas, sin contar “Zombi” de Argento, ya que ellos tenían la original “Dawn of the dead” de Romero, la cual no meten en su serie. Además, comprobaréis que no existe una segunda parte en su saga, saltando de la “1” a la “3”.

  • “Zombie” (1979)

        título original: “Zombi 2”

        título español: “Nueva York bajo el terror de los zombies”

  • “Zombie 3” (1988)

        título original: “Zombi 3”

        título español: “Zombi 3”

  • “Zombie 4: After Death” (1989)

        título original: “Oltre la morte (After Death)”

        título español: ---

  • “Zombie 5: Killing Birds” (1987)

        título original: “Uccelli assassini (Killing Birds: Raptors)”

        título español: “Los pájaros asesinos”






SERIE BRITÁNICA:

A tener en cuenta: Como en la serie estadounidense, la serie británica solo cuenta con películas italianas, ignorando para su serie la versión de Argento, “Zombi”, ya que allí llegó la original de Romero, “Dawn of the dead”, que no se contempla en su serie.

  • “Zombie Flesh Eaters” (1979)

        título original: “Zombi 2”

        título español: “Nueva York bajo el terror de los zombies”

  • “Zombie Flesh Eaters 2” (1988)

        título original: “Zombi 3”

        título español: “Zombi 3”

  • “Zombie Flesh Eaters 3” (1989)

        título original: “Oltre la morte (After Death)”

        título español: ---






SERIE TAILANDESA:

A tener en cuenta: La serie tailandesa sigue los pasos de la británica, ignorando “Dawn of the dead”, pero añade un cuarto título a su serie que no incluyeron en Gran Bretaña.

  • “Zombie Flesh Eaters” (1979)

    título original: “Zombi 2”

    título español: “Nueva York bajo el terror de los zombies”

  • “Zombie Flesh Eaters 2” (1988)

    título original: “Zombi 3”

    título español: “Zombi 3”

  • “Zombie Flesh Eaters 3” (1989)

    título original: “Oltre la morte (After Death)”

    título español: ---

  • “Zombie Flesh Eaters 4” (1987)

    título original: “Uccelli assassini (Killing Birds: Raptors)”

    título español: “Los pájaros asesinos”







SERIE ALEMANA:

A tener en cuenta: La serie alemana ignora “Zombi 2” de Fulci, tomando como sus dos primeras partes la versión de Argento y la tercera parte de la “trilogía de los muertos” de Romero, añadiendo una película italiana para cerrar su serie.

  • “Zombie” (1978)

        título original: “Zombi” (versión Argento), “Dawn of the Dead” (versión Romero)

        título español: “Zombi” (en sus dos versiones)

  • “Zombie 2: Das Letzte Kapitel” (1985)

        título original: “Day of the Dead”

        título español: “El día de los muertos”

  • “Zombie III” (1988)

        título original: “Zombi 3”

        título español: “Zombi 3”

 

Por si fuera poco, aparte de estas series, en tierras estadounidenses se generó una serie alternativa a la “oficial” americana, por parte de la distribuidora TZ Video (conocida también como Edde Entertainment), en la que cambiaron algunas películas e incorporaron otras. Os aseguro que se les fue completamente de las manos, ya que, no sé con qué criterio, eligieron títulos antiguos españoles y belgas, alguno incluso sin zombis en su argumento, y los pusieron junto a los italianos para conformar una serie sin pies ni cabeza.

Podemos encontrar la española “La orgía de los muertos” (1973), dirigida por José Luis Merino y con Paul Naschy en su reparto; la belga “La noche de las estrellas fugaces (Virgen entre los muertos vivientes)” (1973), dirigida por Jesús Franco; la española “El hundimiento de la casa Usher” (1982), también dirigida por Jesús Franco y que, siendo una adaptación del relato de Edgar Allan Poe, no cuenta con zombis en su metraje, al menos, no en el sentido estricto de la palabra. Y, por último, encontramos las italianas, ambas dirigidas por Joe D'Amato, “Gomia, terror en el Mar Egeo” (1980) y su secuela “Terror sin límite (Absurd)” (1981), que, por un lado, tampoco cuentan con zombis (aunque sí con canibalismo) y, por otro lado, les cambiaron el orden, poniendo primero en la serie la secuela de 1981 y después la original de 1980. Un total y absoluto caos sin sentido que quedó así:

 






SERIE ESTADOUNIDENSE ALTERNATIVA (TZ VIDEO):

A tener en cuenta: Esta serie estadounidense alternativa mantiene algunas películas de la otra serie americana, pero las renumera, contando, ahora sí, con una segunda parte sin saltarse ningún número. Pero que nadie intente encontrar un sentido, porque se hizo todo de forma totalmente aleatoria.

  • “Zombie” (1979)

        título original: “Zombi 2”

        título español: “Nueva York bajo el terror de los zombies”

  • “Zombie 2” (1988)

        título original: “Zombi 3”

        título español: “Zombi 3”

  • “Zombie 3: Return of the Zombies” (1973)

        título original: “La orgía de los muertos”

        título español: “La orgía de los muertos”

  • “Zombie 4: A Virgin Among the Living Dead” (1973)

        título original: “Christina, princesse de l'érotisme”

        título español: “La noche de las estrellas fugaces (Virgen entre los muertos vivientes)”

  • “Zombie 5: Revenge in the House of Usher” (1982)

        título original: “Revenge in the House of Usher”

        título español: “El hundimiento de la casa Usher”

  • “Zombi 6: Monster Hunter” (1981)

        título original: “Rosso Sangue (Absurd)”

        título español: “Terror sin límite (Absurd)”

  • “Zombie 7” (1980)

        título original: “Antropophagus”

        título español: “Gomia, terror en el Mar Egeo”


Y, si pensabais que esto se acababa aquí, os dejo un bonus para que os termine de explotar la cabeza:

En Australia, sabiendo que las películas de la saga “Zombi” llegaban hasta la “3” (al menos en Italia y en Alemania, aunque no fuesen los mismos tres films), decidieron seguir con su propia serie, pero sin molestarse en poner las tres primeras películas, que el consumidor podía tomar de la serie que le diese la gana, así que comenzaron por la cuarta parte, con dos cojones. Además, las películas escogidas para conformar su serie tampoco son todas de zombis y alguna forma parte de otra saga. Y, encima, han tenido el valor de crear una última entrega exclusiva, la única “no robada” y, por lo tanto, única oficial de la saga, además, estrenada este mismo año y titulada “Zombi VIII: Urban Decay” (2021).

horrible cartel para un horrible film

Aparte del film exclusivo, los títulos que podemos encontrar en la saga australiana son la italiana “Pánico” (1982), en la que su monstruo proviene de un virus y come carne humana, pero no es un zombi al uso; la española “La rebelión de las muertas” (1973), dirigida por León Klimovsky y con guion de Paul Naschy, que también actúa; la estadounidense “El despertar de la momia” (1981) que, como su título indica, lo más parecido con un zombi que contiene es una momia que, sí, vale, es un muerto viviente, pero ¡una momia no es un zombi! y la española “La noche de las gaviotas” (1975) del gran maestro Armando de Ossorio que, como muchos sabréis, es la cuarta parte de la “Tetralogía de los Templarios Ciegos”, que cuenta también con “La noche del terror ciego” (1972), “El ataque de los muertos sin ojos” (1973) y “El buque maldito” (1974), siendo las tres ignoradas en la serie “Zombi” australiana, que queda así:







SERIE AUSTRALIANA:

A tener en cuenta: La numeran con números romanos, empieza por la cuarta parte y es un absoluto caos sin sentido.

  • “Zombi IV: Bakterion” (1982)

        título original: “Bakterion”

        título español: “Pánico”

  • “Zombi V: Vengeance” (1973)

        título original: “La rebelión de las muertas”

        título español: “La rebelión de las muertas”

  • “Zombi VI: The Mirage” (1981)

        título original: “Dawn of the Mummy”

        título español: “El despertar de la momia”

  • “Zombi VII: Last Rites” (1975)

        título original: “La noche de las gaviotas”

        título español: “La noche de las gaviotas”

  • “Zombi VIII: Urban Decay” (2021)

        título original: “Zombi VIII: Urban Decay”

        título español: “Zombi VIII: Urban Decay”

 

Aparte de todas estas series sin sentido, cabe decir que hay otros muchos títulos por todos los rincones del planeta que se autoproclamaron secuelas de “Zombi”, una vez más, solo de título (hay como media docena de películas que decían ser “Zombi 3” y otras tantas que hacían lo propio con “Zombi 4”), sin embargo, muchas de ellas tuvieron que cambiar su título cuando salieron las, digamos, “oficiales”, algo totalmente absurdo, porque ninguna de ellas fue nunca una secuela oficial.

En resumidas cuentas, esto es lo que puede pasar cuando le concedes derechos de explotación internacional a otro director. Eso es lo que hizo George A. Romero con Dario Argento que, indirectamente, provocó esta oleada de secuelas no oficiales y retitulaciones sin sentido cuyo único objetivo era beber del éxito del producto de un director que sí lo hizo bien, dejando a su paso grandes películas en su esfuerzo por reinventar al zombi y que, por siempre, será inmortal. Gracias a George A. Romero, por lo que hizo y el lio que formó a su paso.

George A. Romero, inmortal como sus zombis

Gracias también a todos los lectores de Motel Cinema que hayáis seguido mi serie “Muertos vivientes” a lo largo de ocho partes que, si bien me han dado mucho trabajo de documentación, visionado y revisionado de películas y muchas horas de teclado, ha sido todo un placer escribir y una gran aventura en la que me lo he pasado estupendamente. Espero que también la hayáis disfrutado.

Me despido hasta el próximo artículo y, como siempre, os dejo con las fotos de mis ediciones en DVD de las películas aquí comentadas, algunas de ellas autoeditadas, por no existir edición en España.

Zombi 2, 3, 4 y 5, las dos últimas, autoeditadas

Zombi 7 y 6 en la serie alternativa de EEUU

Zombi VII en la serie australiana