15 enero, 2021

Experimentando con Moreau

Las novelas del británico H. G. Wells tales como “La máquina del tiempo (1895)”, “El hombre invisible (1897)” o “La guerra de los mundos (1898)”, han sido adaptadas al cine, a la TV e incluso a la radio en infinidad de ocasiones. No iba a ser menos su obra “La isla del doctor Moreau (1896)”, de cuyas adaptaciones quería hablaros hoy.
La primera de ellas llegó en 1932 de la mano de Paramount Pictures en un intento de hacerle sombra a la, por aquel entonces, todopoderosa Universal Pictures que, en pleno apogeo del cine sonoro, empezó a cosechar el éxito en las salas de cine con los primeros compases del que después fue conocido como el “Universal Horror”, un universo cinematográfico plagado de películas individuales y crossovers corales donde convivirían los llamados “Universal Monsters” que, en realidad y lejos de ser una creación de los estudios, eran monstruos clásicos extraídos de novelas, leyendas populares y mitología.
H. G. Wells
Hasta el momento, Universal Pictures había estrenado “Drácula (1931)”, “El Dr. Frankenstein (1931)” y en ese mismo año vería la luz “La momia (1932)”. Todas ellas cosechando un éxito imparable que harían del cine de terror el acontecimiento cinematográfico del momento, así como sucede ahora con el cine de superhéroes.
Sus competidoras intentaron imitar el sistema adaptando el terror desde novelas, relatos e incluso poemas, como los de Edgar Allan Poe. Así que Paramount apostó por el conocido novelista inglés y una de sus obras más centradas en el terror y así llegó el estreno de “La isla de las almas perdidas (Island of Lost Souls, 1932)”.
Una libre adaptación de la novela dirigida por Erle C. Kenton y protagonizada por uno de los actores del momento, Charles Laughton, y que también tuvo un pequeño pero importante papel para Bela Lugosi, ya famoso en Hollywood después de interpretar a su inmortal Conde Drácula. A destacar el hecho de que Kathleen Burke, la modelo que interpretó al resultado del experimento genético Inter especies del doctor, aparecía en los créditos como “la mujer pantera” para, aprovechando que no era conocida, hacer creer al espectador que ella era realmente un monstruo en la vida real.
Elenco de "La isla de las almas perdidas"

Para mí la mejor adaptación hasta ahora, una recomendable película previa al código de censura hollywoodiense que llegaría en 1934 y que, gracias a esto, nos muestra escenas oscuras, lujuriosas e incluso obscenas donde vemos vivisecciones, se refleja lo más oscuro de la sociedad y hasta se plantea una relación sexual entre especies, tan tabú en aquellos años, y que hicieron que la cinta fuese censurada en Inglaterra durante 27 años.
No fue hasta 1959 que se volvería a adaptar la novela, aunque esta vez de forma no oficial, desde productoras menores y no exclusivamente estadounidenses, ya que fue una coproducción entre EEUU y Filipinas. Precisamente a un director filipino, Gerardo de León, fue a quien se le entregaron las riendas de este film de bajo presupuesto que se rodó en Manila.
La isla del terror (Terror is a man, 1959)” no es una película demasiado original ni demasiado fiel a la novela, además de que, por falta de derechos, el doctor pasa de llamarse Moreau a llamarse Girard, sin embargo, destaca por unos personajes políticamente incorrectos y totalmente fuera de los estereotipos, con lo que resulta complicado identificarse con ninguno, aunque esto le da un plus de interés a su visionado.
Engendro de Moreau made in Filipinas

Como curiosidad, comentar que de León quiso evocar a mi querido William Castle añadiendo a la película el sonido de una campana que sonaba justo antes de las escenas más “aterradoras” para alertar al espectador más sensible de lo que estaba a punto de aparecer en pantalla.
Ya en los años 70’ llegó una nueva versión no oficial y de nuevo coproducida entre Filipinas y EEUU, “Los hombres del ocaso (The Twilight People, 1972)”, donde se escogió como director a otro filipino, Eddie Romero, conocido por sus películas de serie B sobre bestias peludas, mad doctors y otras criaturas por las que se convirtió en un icono del cine exploitation y por el que Quentin Tarantino ha manifestado su admiración. De hecho, en el reparto de esta película podemos encontrar a la actriz Pam Grier, musa del blaxploitation y con la que, más tarde, Tarantino contó para su película “Jackie Brown (1997)”.
Más maquillaje filipino
Es aquí donde la historia de Wells se desfigura por completo dando lugar a un despropósito cinematográfico que, si bien está lejos de alcanzar las cuotas del buen gusto, no deja de tener un “nosequé” que te impulsa a terminarla.
Al final de la década de los años 70 llegó la cuarta adaptación, esta vez oficial y la primera en llevar por título el mismo que la novela, “La isla del doctor Moreau (The Island of Dr. Moreau, 1977)", de manos de AIP (American International Pictures) y dirigida por Don Taylor, para la que se apostó por Burt Lancaster como el Dr. Moreau, acompañado por Michael York, Barbara Carrera y Nigel Davenport.
En aquellos años, la saga de “El planeta de los simios” de 20th Century Fox era todo un éxito y los estudios AIP decidieron explotar el cine de ciencia ficción echando mano de varias obras de H. G. Wells, estrenando así “El alimento de los dioses (1976)”, “El imperio de las hormigas (1977)” y esta cuarta adaptación de los experimentos de Moreau.
Esta es una buena película y, qué duda cabe, se acerca más a la novela que las anteriores entregas, sin embargo, en un guion escrito ya en el último cuarto del siglo XX, los experimentos del doctor pasan de estar basados en los injertos de miembros y órganos a la investigación genética basada en el ADN, cosa inexistente cuando Wells concibió la novela en el siglo XIX. Ello hace que todo sea más verosímil científicamente hablando, pero también saca el terror de la ecuación dejando todo en manos de la ciencia ficción y, por lo tanto, perdiendo la esencia básica de la historia. Pese a todo, una muy buena película que no consigue derrocar a la primera adaptación como la mejor hasta el momento.
Barbara Carrera y Michael York en la versión de 1977
Y, por último, llegamos a la más reciente versión “La isla del Dr. Moreau (The Island of Dr. Moreau, 1996)", aquella dirigida por uno de los mejores directores del siglo XX, John Frankenheimer, y protagonizada por Marlon Brando, Val Kilmer, Ron Perlman y Mark Dacascos, entre otros. Una película plagada de problemas.
Para empezar, el guionista Richard Stanley iba a ser también el director, pero no pasó de la primera semana, cuando fue despedido por la productora New Line Cinema. Ni siquiera Frankenheimer, al que llamaron después, fue capaz de arreglar un rodaje que pasó por peleas entre Kilmer y Brando que hacían inaguantable el día a día, peleas entre actores y equipo técnico, inclemencias del clima que hacían imposible el rodaje… Todo ello culminado por un batacazo económico en taquilla y seis nominaciones a los premios Razzie. Para más detalles, recomiendo el documental “Lost Soul: The Doomed Journey of Richard Stanley's The Island of Dr. Moreau (2014)”.
Marlon Brando como el Dr. Moreau
En cualquier caso, una película que, solamente por la presencia de Brando y por haber sido Frankenheimer el que finalizó el rodaje de todas las escenas, ya merece un visionado que perfectamente se puede disfrutar.
De nuevo, para los que hayáis llegado hasta aquí sin aburrirse, gracias por leer y aquí os dejo una foto de mi colección de versiones de “La isla del doctor Moreau”.
Mi colección de versiones de "La isla del doctor Moreau"

No hay comentarios:

Publicar un comentario