01 agosto, 2021

Polanski y Tate III: El sueño americano


Sharon Tate
y Roman Polanski esperaban un hijo y sus vidas y carreras estaban en su mejor momento. Ella se había convertido en un icono sexual y le llovían las ofertas del cine y las revistas, mientras que el director, que con su última película había tocado el cielo, ya podía hacer lo que quisiera con quien quisiese, porque nadie le diría no. Sin embargo, ese momento dulce estaba apunto de tornarse en el más amargo para la pareja. Pero antes de continuar con la historia de Roman y Sharon, vamos a adentrarnos en la oscura trayectoria de la persona que le puso fin.

Muchos conocen a Charles Manson como uno de los asesinos en serie más famosos, despiadados y sanguinarios de la historia estadounidense, pero la realidad es que él nunca mató a nadie, al menos, no con sus propias manos.

 

El gurú oscuro

Charles Milles Maddox nació en 1934 en Cincinnati, Ohio, hijo de Kathleen Maddox, una madre soltera adolescente, prostituta y alcohólica, que más tarde se casó con un obrero apellidado Manson, del que tomaron el apellido. Cuando su madre fue arrestada por robo y agresión, Charles acabó en una escuela para niños sin hogar de la que se escapó, comenzando su vida delictiva a los 13 años, cuando cometió su primer atraco a mano armada, que lo llevó a un reformatorio del que también se fugó.

Charles Manson de niño

Durante su juventud fue acumulando arrestos por robo de vehículos, falsificación de cheques, fraude y proxenetismo, delitos que alternó con dos cortos matrimonios, el primero con una enfermera de 17 años, con la que concibió su primer hijo, y el segundo con una prostituta que lo acusó de forzarla a ejercer y con la que tuvo su segundo hijo.

un joven Manson fichado
En sus frecuentes estancias en la cárcel, Manson empezó a estudiar la filosofía oriental y se comenzó a formar en el esoterismo, teniendo especial interés en el satanismo. Dotado con una gran inteligencia y una capacidad de oratoria con la que lograba convencer a cualquiera que se parase a escucharlo, Manson, que podría decirse que estaba unido al movimiento hippie, pero bajo su propia interpretación del mismo, ya que sus fundamentos no se basaban en la paz y el amor, sino en el caos y el rencor, se estableció como un gurú durante el “Verano del Amor” de 1967, mientras proclamaba su palabra, basada en una reinterpretación propia de la Biblia que mezclaba con conceptos del satanismo y cuyo lema era que solo aquellos que le siguiesen podrían salvarse del Apocalipsis.

Cuando reunió a suficientes adeptos, decoraron un viejo autobús escolar y se dedicaron a recorrer la costa en busca de nuevos seguidores. Gracias a su poder de convicción, le resultaba muy fácil encontrar a gente que se sintiese a gusto a su lado, sobre todo mujeres. Una de sus parejas fue la universitaria Mary Brunner, a la que convenció para que le permitiese ir a vivir con ella. Un gran error por parte de Brunner, que vio como Manson pronto invitaba a otra mujer a vivir con ellos sin haberle consultado. En pocos días, la pareja compartía la vivienda con otras dieciocho mujeres. Mary podría considerarse el primer miembro de un grupo que escribiría una fatídica parte de la historia.

Mary Brunner

California Dreamin'

En 1968, ya afincado en California, Manson conoció a Dennis Wilson, baterista cofundador del grupo musical The Beach Boys, gracias a que el músico, que sentía debilidad por las mujeres, había recogido con su coche a dos chicas autoestopistas que resultaron ser del grupo de Manson. Al día siguiente y antes de darse cuenta, Wilson tenía ocupada su casa por Manson y doce de sus seguidores, en su mayoría mujeres, que se instalaron junto al músico de forma pacífica, pero sin aceptar un no por respuesta. Charles, que había aprendido a tocar la guitarra en la cárcel, aprovechó su estancia en casa de Wilson para aficionarse a la música underground, donde compuso algunas canciones que, aunque no hay constancia de ello, hay quien dice que llegó a grabar en el estudio personal de Wilson, mientras que otra teoría sostiene que Wilson llegó a plagiar una de esas composiciones de Manson, incluyéndola en el disco de The Beach Boys de 1969 titulado “20/20”.

el Beach Boy Dennis Wilson

Mientras tanto, Manson, que a esas alturas ya se autodenominaba como “el Espíritu”, “el Mesías”, “Satán” o “el Anticristo”, continuaba reuniendo seguidores, especialmente jóvenes impresionables, la mayoría de ellos de familias conflictivas y en situaciones precarias, y fue sembrando en ellos su propia ideología, una que combinaba sus conocimientos místicos aprendidos en su formación autodidáctica, con un pensamiento propio basado en ideas apocalípticas, entre ellas, su creencia en algo a lo que él mismo llamó “Helter Skelter”, cuyo nombre extrajo de una canción homónima del "Álbum Blanco" de The Beatles que, según la interpretación de Manson, hablaba de una hipotética guerra racial entre negros y blancos que él pensaba que estaba a punto de llegar y que desencadenaría el fin del mundo como lo conocemos, donde se instauraría un nuevo orden en el que él sería el “Rey del Mundo”.

single en vinilo de "Helter Skelter"

Manson formaba así su propia secta compuesta por un montón de adolescentes y jóvenes adultos que lo seguían con los ojos cerrados y a los que llamó “La Familia”.

 

La Familia Manson

Ese mismo año, el mánager de Wilson les dijo que ya no podían seguir viviendo en la residencia del cantante, así que Manson y “su familia” buscaron dónde establecerse, encontrando la guarida idónea para la comuna en el Rancho Spahn, una desatendida granja que en el pasado se había usado para rodar algunas escenas de westerns y cuyos únicos ocupantes eran su anciano y casi ciego dueño, George Spahn, y el actor y cuidador del rancho, Donald Shea.

el Rancho Spahn

El viejo Spahn les permitió quedarse a cambio de realizar trabajos en la propiedad. Sin embargo, para no correr el riesgo de que les quisiese cobrar alquiler en algún momento, Charles Manson ordenó a todas las muchachas de la secta que de vez en cuando tuviesen relaciones sexuales con el anciano, a lo que las chicas accedieron sin dudarlo un instante. Por su parte, Shea no veía con buenos ojos la estancia de los hippies en el rancho y todos los días intentaba convencer a Spahn de que los echase. Manson se percató de esto y ordenó a Steve Grogan y Bruce Davis que lo matasen y enterrasen su cuerpo en las inmediaciones del racho, y así lo hicieron.

George Spahn y Donald Shea

Sin abandonar el lugar y para ampliar su zona de operaciones en un momento en el que La Familia empezaba a crecer considerablemente, Manson ocupó otros dos ranchos de la zona, el Myers y el Barker, así como una casa abandonada de color amarillo donde le gustaba encerrarse a componer canciones y a la que llamó “El submarino amarillo”, en honor a la canción de un grupo que ya le obsesionaba, llegando a creer que The Beatles eran en realidad los “Cuatro Jinetes del Apocalipsis” y que le enviaban mensajes a través de su música.

la casa "El submarino amarillo"

El organigrama de la secta iba tomando forma, estableciéndose un orden jerárquico entre sus miembros, de los cuales Manson escogió como hombres de confianza a Charles Watson, cuyo apodo era "Tex", y a Bruce Davis, del que se decía que era su mano derecha. A su vez, Susan Atkins, que apuntaba maneras por su apasionada implicación y un acentuado sadismo (no en vano, su apodo era "Sadie Mae Glutz"), se convirtió en la fémina que más garantías le ofrecía a su líder, a la que le confiaba ciertas tareas que nunca hubiese asignado a las demás.

algunos de los rostros principales de La Familia

Otros nombres importantes de La Familia, compuesta en su mayoría por chicas, eran Linda Kasabian (“Drouin”), Patricia Krenwinkel (“Big Patty”), Leslie Van Houten (“Lulu”), Sandra Good ("Blue"), Diana Bluestein ("Snake"), Bobby Beausoleil (“Cupid”), Lynette Fromme ("Squeaky"), Steven Dennis Grogan ("Clem") y Mary Brunner.

 

Helter Skelter

Con su idea de una guerra racial inminente, Manson les pedía a los miembros de su secta que se preparasen, sembrando en sus mentes ideas violentas y convenciéndoles de que Satán es Dios y la muerte es la vida, hasta que estuvo convencido de que ya estaban preparados para matar en su nombre. A su vez, él mismo tomaba cartas en el asunto para provocar su ansiado conflicto étnico.

Charlie, líder y fundador de La Familia

Empezó en julio de 1969, cuando estafó al traficante de drogas de raza negra Bernard "Lotsapoppa" Crowe, al que después el propio Manson disparó y dio por muerto, aunque en realidad había sobrevivido. Por otro lado, ordenó a tres miembros de La Familia, Bobby Beausoleil, Mary Brunner y Susan Atkins, que fuesen a por el músico blanco y también traficante de drogas Gary Hinman, al que Manson acusaba de haberles vendido mescalina en mal estado y al que tomaron como rehén durante dos días, antes de que Manson le cortase una oreja y Beausoleil, por orden de su líder, lo asesinase a cuchilladas. Con su sangre escribieron en las paredes “Political Piggy” (“Cerdito Político”), junto al símbolo del partido de gente de color llamado “Pantera Negra”, para implicar a estos y dar pie al inicio de la guerra racial.

Gary Hinman, músico y traficante

Paralelamente a su plan de comenzar el “Helter Skelter”, Manson componía canciones con sus seguidores que trataban y promovían el tema de la guerra de razas, con la idea de lanzar un álbum que esperaba que le produjese Terry Melcher, productor de algunos temas de The Beach Boys y con el que presuntamente había quedado en “El submarino amarillo” para que escuchase sus canciones. Melcher nunca se presentó y eso enfureció a Manson, que rápidamente se dirigió a visitarlo en su casa. La última dirección del productor que Manson conocía era una mansión de Beverly Hills donde Melcher estaba de alquiler: el 10050 de Cielo Drive.

el productor musical Terry Melcher

Corría el mes de marzo de 1969 cuando Manson llegó al lugar, donde se encontró en la puerta de la residencia con la actual inquilina de la casa, Sharon Tate, embarazada de casi cuatro meses, y con su amigo y fotógrafo Shahrokh Hatami, el cual se encaró con Manson desde la acera. Algunos vecinos, preocupados, se interesaron por la presencia de un extraño en su zona residencial privada y también salieron a la calle. Entre todos le dijeron a Manson que Melcher ya no vivía allí y, de malas maneras, le apremiaron a irse. Manson se fue en silencio, pero sabía que eso no quedaría así.

Sharon Tate con un avanzado embarazo


De ruta por Europa

Tras el encuentro con Manson, Sharon Tate se fue a Roma a terminar el rodaje de la película italiana “¿Cuál de las trece?” (1969), cuyo reparto contaba con Vittorio Gassman y Orson Welles. En la filmación se trató de ocultar cuidadosamente el embarazo de Tate, que ya se le empezaba a notar. Todo fue según lo previsto, así que la actriz pasó por Londres a visitar a su marido Roman, que se encontraba trabajando en la que iba a ser su siguiente película, “El día del delfín”, un proyecto que contaba en su reparto con un amigo de la pareja, Warren Beatty, y que el director nunca terminó. Luego, Sharon regresó a Estados Unidos a cumplir sus últimos meses de embarazo mientras esperaba el regreso de Polanski.

Roman Polanski y su amigo Warren Beatty

Ya embarazada de ocho meses y medio, se mostraba decepcionada de que, a dos semanas de dar a luz, su marido no hubiese regresado todavía de Europa. Hay quien dice que el director retrasó su regreso porque durante su estancia en Londres estaba manteniendo relaciones sexuales con Michelle Phillips, la cantante de “The Mamas & the Papas” y exmujer de otro de los componentes del grupo, John Phillips, también amigo de los Polanski y que en ese momento se encontraba en California.

Michelle Phillips, una "Mama" sin "Papa"


Una cena con amigos

La noche del 8 de agosto de 1969, Sharon Tate rechazó la invitación de su hermana para cenar juntas y decidió apuntarse al plan de su amigo Jay Sebring para salir de cena con amigos entre los que se invitó, curiosamente, a John Phillips, además de a Bruce Lee, Steve McQueen, el productor musical Quincy Jones y la pareja formada por un amigo de Polanski, el aspirante a guionista Wojciech Frykowski, y su último ligue, la heredera de la fortuna de la industria del café Abigail Folger.

Tate y Sebring posando en la piscina

Bruce Lee declinó la oferta porque tenía otros compromisos, mientras que a Quincy Jones se le olvidó por completo la cita. John Phillips estaba tan drogado esa noche que no pudo encontrar la casa y Steve McQueen, quien le había dicho a su mujer que asistiría a esa cena e incluso llegó a dirigirse al restaurante junto a su amigo Jay Sebring, en el último momento decidió cambiar los planes y pasar la noche con una de sus amantes. Tras la cena en el restaurante mexicano El Coyote, Tate invitó a terminar la noche reunidos en su casa de Cielo Drive a los únicos tres que asistieron a la cita: Sebring, Frykowski y Folger. Llegaron a la casa a las 22:30h.

Wojciech Frykowski y Abigail Folger

Esa misma noche, Manson, todavía resentido con el trato que se le dio unos meses antes en Cielo Drive y dispuesto a sembrar el caos en Hollywood para que se iniciase su anhelada guerra racial, encargó a Tex Watson tomar a las sectarias Susan Atkins, Linda Kasabian y Patricia Krenwinkel, armarse con revólveres, cuchillos de caza y 13 metros de cuerda de nylon de tres trenzas y, según sus propias palabras, ir a "esa casa donde Melcher vivía" y "destruir totalmente a todo el mundo de la manera más horripilante que puedas". Los miembros de La Familia se subieron a su Ford Galaxie Inca Gold en dos tonos de blanco y condujeron hasta el 10050 de Cielo Drive.

el Ford Galaxie auténtico que perteneció a La Familia

Una noche en Cielo Drive

William Garretson, el conserje que se encargaba del mantenimiento de la casa de los Polanski, vivía en una pequeña casa de invitados dentro del recinto. Esa noche, a las 23:30, mientras Tate y sus amigos disfrutaban de su reunión en la vivienda principal, un amigo de 18 años de Garretson, Steven Parent, había ido a visitarlo para tomar unas cervezas con él. Finalizada la reunión, ya de madrugada, Parent salió de la vivienda de su amigo y se subió al coche para volver a su casa justo en el momento en el que La Familia Manson llegaba al lugar. El joven recibió cuatro disparos de Tex Watson y murió en el asiento del conductor. Sería la primera víctima de la noche.

Steven Parent, primera víctima de la matanza de Cielo Drive

Tras cortar la línea telefónica y atravesar el jardín, Watson le dijo a Linda que se quedara vigilando la puerta, con lo que ella no pisó nunca la casa ni participó en la realización de los asesinatos. Tex, Atkins y Patricia entraron en la residencia y maniataron en el sofá a Frykowski, que fue al primero que se encontraron. Después reunieron y redujeron a los otros tres amigos, haciéndoles tumbarse bocabajo mientras Sebring les rogaba que tuvieran en consideración el avanzado estado de gestación de Tate, logrando que a ella la dejaran sentarse en una silla.

Atkins, Krenwinkel y Van Houten

En un descuido de Tex Watson, Sebring intentó quitarle el revólver de la mano, pero no lo consiguió y acabó recibiendo un disparo que no lo mató, siendo después pateado repetidamente en la cara por Watson, que le rompió el tabique y la cuenca de un ojo. Tras el acto de rebeldía, Tex ordenó atar a todos con la cuerda, excepto a Frykowski, encargando a Atkins que lo matase. Solamente les había dado tiempo de amarrar a Tate y a Sebring, a los que ataron juntos, cuando Frykowsky, al que Atkins se disponía a matar, intentó zafarse y forcejeó con ella sin éxito, llevándose cuatro puñaladas de Atkins, un disparo de Tex y un golpe en la cabeza con la culata de un revólver que hizo que el arma se rompiese, pero nada de eso acabó con su vida, aunque sí lo dejó muy maltrecho.

Charles "Tex" Watson

Su pareja, Abigail Folger, a la que no les dio tiempo de atar, aprovechó el desconcierto para correr hacia la entrada de la casa y pedir ayuda. Patricia corrió tras ella y Watson, después de asestarle otras cuatro puñaladas al inmovilizado Sebring, que esta vez sí acabaron con su vida, también la persiguió. Le dieron caza en el jardín, donde, entre los dos, le propinaron 28 puñaladas que no acabaron con su vida inmediatamente. En ese momento, un muy malherido Frykowski consiguió arrastrarse hasta la calle, donde se encontró con Linda Kasabian, que seguía vigilando. Después de cruzar su mirada con la de Kasabian durante unos segundos, Frykowski cayó desplomado al suelo a causa de sus heridas, pero eso no impidió que cuando Tex Watson logró alcanzarlo, le asestase 51 puñaladas que esta vez sí lo mataron. Desde la calle, Linda vio horrorizada lo que estaban haciendo sus compañeros y sintió el impulso de huir, llegando a subirse al coche, pero no se atrevió a hacerlo. Mientras tanto, Abigail Folger logró ponerse en pie y caminar hasta la piscina, donde cayó muerta a causa de sus graves heridas.

Linda Kasabian

Sharon, ilesa hasta el momento y la única que quedaba viva y que seguía atada al cadáver de su buen amigo y confidente Sebring, intentó huir sin éxito. La bella actriz vio con horror como Susan Atkins y Patricia Krewinkel se acercaban a ella y la sujetaban entre las dos; Tex Watson se aproximó también, sacó su cuchillo de caza, la miró y le dijo “Soy el Diablo y he venido a hacer el trabajo del Diablo”, y le asestó 16 puñaladas que acabaron con su vida y la de su bebé nonato. Moría así con 26 años Sharon Tate, esposa de Roman Polanski, en su residencia de Beverly Hills.

la preciosa Sharon Tate

Antes de huir, Susan Atkins metió los dedos en una de las heridas de Sharon y probó el sabor de su sangre, después, empapó una toalla en la misma herida y escribió con sangre en la puerta de entrada la palabra “PIG” (“CERDO”).

Poco después, antes del amanecer, Manson y otro adepto se acercaron a la mansión para borrar algunas huellas y dejar el escenario tal y como el líder sectario quería que lo encontrasen.

El crimen se calificó después como un asesinato ritual.


la palabra "CERDO" en la puerta de la casa de los Polanski
Nos vemos en la cuarta y última parte de esta serie de artículos dedicados a Polanski, Tate y su tragedia.

la policía retirando los cuerpos de la mansión